REFACTORIZACION DE CODIGO

Todos hemos estado alguna vez en esta situación: es el momento de agregar una última función a su programa para la próxima versión, pero no tiene el tiempo para hacerlo bien: organizado, bien estructurado y alineado con el resto del código.

En lugar de eso, debe agregar la funcionalidad de manera forzada. Afortunadamente, el lanzamiento va bien y la función se agrega sin problemas.

Pero, ¿qué le sucede a ese código que no es el más limpio ni todo lo bueno que debería ser? Esta solución a corto plazo funciona por ahora, pero todos sabemos que no es la mejor para el software a largo plazo. De manera que este proyecto se convierte en “deuda” porque en algún momento tendrá que ser retomado y corregido.

En este artículo, estudiaremos la refactorización de código como una forma de reducir la deuda técnológica.

Definición de refactorización de código

La refactorización de código se define como el proceso de reestructuración del código software, sin cambiar o agregar nada a su comportamiento y funcionalidad externos.

Hay muchas maneras de refactorizar, pero a menudo consiste en aplicar una serie de acciones básicas estandarizadas, conocidas como micro-refuerzos. Los cambios en el código fuente existente conservan el comportamiento y la funcionalidad del software porque los cambios son tan pequeños que es poco probable que creen o introduzcan ningún error nuevo.

La importancia de la refacturación de código

Al principio, su propósito puede parecer un poco superfluo, la refactorización de código está mejorando los atributos no funcionales del software, lo cual es bueno, pero ¿qué sentido tiene si no ayuda a la funcionalidad general?

Los expertos dicen que el objetivo de la refacturación de código es convertir el código sucio en código limpio, lo que reduce la deuda técnológica general del proyecto.

El código sucio es un término informal que se refiere a cualquier código que es difícil de mantener y actualizar, y aún más difícil de entender y traducir. El código sucio generalmente es el resultado de fechas límites que ocurren durante el desarrollo: la necesidad de agregar o actualizar la funcionalidad según sea necesario, incluso si su propósito final de servicio no se cumple.

Esta es la idea detrás de la deuda técnológica: si el código es lo más limpio posible, es mucho más fácil cambiarlo y mejorarlo en versiones posteriores, para que su yo futuro y otros programadores futuros que trabajan con el código puedan apreciar su organización. Cuando el código sucio no se limpia, se pueden ralentizar las futuras mejoras porque los desarrolladores tendrán que dedicar más tiempo a comprender y seguir el código antes de poder cambiarlo.

 

Algunos tipos de código sucio incluyen:

  • Códigos, métodos o clases que están tan ampliados que son demasiado difíciles de manipular fácilmente.
  • La aplicación incompleta o incorrecta de principios de programación orientada a objetos.
  • Acoplamiento superfluo.
  • Áreas que requieren cambios de código repetidos en áreas múltiples para que los cambios deseados funcionen adecuadamente.
  • Cualquier código que sea innecesario y cuya eliminación no sea perjudicial para la funcionalidad general.

 

El código limpio, por otro lado, es mucho más fácil de leer, comprender y mantener, lo que facilita el desarrollo de software en el futuro y aumenta la probabilidad de obtener un producto de calidad en menos tiempo.

Cuándo refactorizar

Saber el momento adecuado para refactorizar no es demasiado complicado. Si usted es el desarrollador, ya sabe dónde puede haber “cortado las esquinas” en su código para crear la funcionalidad que necesitaba.

Si forma parte de un equipo que comparte un proyecto, puede ser más difícil priorizar la refactorización, así que aquí dejamos algunos consejos:

  • Refactorizar de acuerdo con la Regla de 3:
    • La primera vez que haga algo, solo hágalo, incluso si está con un código sucio, de modo que el software funcione según sea necesario.
    • La segunda vez que haga un cambio similar, puede hacerlo de la misma manera; puede ser más rápido pero el código aún no estará perfectamente limpio.
    • Cuando se encuentre con este cambio por tercera vez, comience a refactorizar.

 

  • Refactorizar durante la revisión del código: la última oportunidad para limpiar el código antes de que esté en producción. Intente hacer una revisión junto a otra persona, calibre qué áreas difíciles de cambiar en código merecen la pena, en cuanto a tiempo empleado.

 

  • Refactorizar durante intervalos regularmente programados. Esto no tiene por qué significar dedicarle todo un día, sino agregarlo a su rutina: pasar la última hora de un día de trabajo en refactorización.

 

Algunos puristas de refactorización mantienen que no debería ocurrir mientras se abordan los errores, ya que su verdadero propósito no es mejorar la funcionalidad.

 

Noticia: BMC